Los 11 Puntos de Poder Luciferino:

(Escrito por el Arconte Michael W. Ford)

  1. Lucifer representa la luz del intelecto, sabiduría y poder únicos para cada individuo con el coraje necesario para ascender hacia esta responsabilidad.
  2. El símbolo del Adversario es el del auto-liberador y rebelde espiritual que inspira la evolución personal.
  3. Lucifer representa al equilibrado portador de la antorcha de Venus: El Portador de Luz como la Estrella del Alba y el Portador de la Noche como la Estrella Vespertina.
  4. El Adversario simboliza la chispa de la consciencia que cuestiona todo, manifestando el sendero individualista con la responsabilidad única hacia uno mismo.
  5. La caída de Lucifer o Satán simboliza la liberación de la mente de la mentalidad esclava y el coraje para explorar y dominar la oscuridad interna. Uno no puede ofrecer la iluminación de la Estrella del Alba sin la sabiduría de la oscuridad interior.
  6. El Adversario representa la rebelión con un propósito: sabiduría, fuerza y poder.
  7. Lucifer representa el coraje y fortaleza para adquirir un amor personal sano, lo que conduce a la responsabilidad de honrar a tu templo de mente, cuerpo y espíritu.
  8. Para convertirte en tu propio dios, debes tener la sabiduría y la fuerza para gobernar y guiar tu vida como si fueras a sobrevivir más allá del cuerpo mortal.
  9. Indulgencia con moderación, amor para el que se lo merece y desprecio para el que no.
  10. Lucifer representa la comprensión de que cada acto, sin importar si es percibido como desinteresado, es en esencia un acto egoísta. Incluso si ayudar a otros es tu pasión, el cerebro sigue recibiendo una recompensa química provocada por el acto. Es por esto que muchos consideran que hacer buenas acciones en la sociedad puede acercarte a “Dios”. Reconoce que eres egoísta, y fíjate en este hecho en todos los demás al observarlos. Acéptalo y luego, junto con este conocimiento, toma decisiones que te beneficien no solo a ti mismo sino también a tus “seres queridos” cuando sea posible.
  11. Convertirse en un dios es comprender plenamente que posees el poder de crear y mantener tu sendero en la vida e iluminar la luz del potencial determinado por ti mismo.