Cuando me encontré
Largo transitar, camino a los infiernos, llamas y fuego en lenguas, al interior del ser
Callé, silencioso
Para aprender a ver y conocer
De lo que hay dentro de mí,
De las sombras y de las bestias,
Animal sensual, rabia, sed y hambre
Del palpitar de un deseo que recorre sangre y ADN
Amigo del Diablo, Príncipe de Mentiras al revés, me hice yo
Alumno del más sabio y del más viejo
Susurrar una vez le escuché, poseedor él
De secretos de tiempo que nadie puede recordar
Que entre aquel y el hombre no hay mucha diferencia
Ni de lo que crece aún luego de ser cortado y destruido
Que las fauces del león llevan su fuerza
Y en la muerte del frio invierno viene
Así como en el verdecer primaveral,
“Mono que ahora caminas, Ángel a tu paso,
Divino tu destino,
Eres tú el que soy yo, y soy Yo la voz que se esconde
Rumbo a tu interminable horizonte”.

Cuando me encontré
Largo transitar, entre ventiscas y naufragios de las tormentas del ser
Dejé de odiar, calmo,
Para aprender a escuchar y entender
Que la luz del sol y de sus planetas su cantar,
Se mezclan entre cientos de millones, afuera
En el inicio del misterio que se entreabre al que lo busca
Y Cristo, Mahoma, Krishna y Buda, bajaron de los cielos
De las manos, cantaron sus verdades
De los hombres que los crearon
Buscando resguardo de la noche helada,
Y de un abandono en un mundo a su azar
No juzgar, ni uno por el otro, matrimonio cósmico, de día y noche
Yo, humano, centro del universo, divino, comprendí

Cuando me encontré
Largo transitar, la vi entre las olas nocturnas del cielo, adornada con estrellas y acariciando mi ser
Silencio y amparo, de la explicación del existir
De ojos miel y escarlata cabellera
Hermana, madre, amante
Sensual reina, anciana sabia
Eva de la manzana, Lilith de la carne
Llevada por sus alas, tomó mi mano al viaje de Enoc entre las nubes
Su frenesí se convierte en lluvia fresca del cielo,
Y su canción da nacimiento a todo lo que existe
Compañera de la Serpiente y la Madre de todo

Cuando me encontré
Largo transitar, entre las ruinas de iglesias y estados, y sus muertos pudriéndose, vacíos de ser
Como relámpago, la marca del nuevo hombre en roca yo dejé
Portador de un nuevo Eón, heraldo de la mañana, astro vespertino
Y Lucifer del equilibrio, sin yugos ni amos
Profeta de la verdad en minúscula, y transitable, de los dioses en su forja personal
Viene el soplido del potencial del hombre en su mayor resplandor
Conocido al curioso desde el pulir de sus piedras
A los magi en los templos del glorioso Oriente Medio
Los que hablaban con los dioses en los templos Aztecas
El descubridor de la bomba atómica y la mecánica cuántica
Vemos, hombres, ahora Diablo y Arcángel en conjunción, Azal’ucel y nuevo Dios
Lejanas galaxias, vivas con luces centellantes
Lo que es nuestro y natural a tomar
Existir eterno
Las olas de estar vivo en su máximo rabiar

Para verme a mí mismo, me destruyo, acabo con lo que ayer fui,
Yo creo en buscar con el corazón y separar a través de la razón
No aceptar nada que no pueda ser demostrado
Y matar antes de obligarme a doblegar
Ser Luciferino, es luchar por la constante excelencia personal
Lo que Venus de día representa, y lo que Venus de noche representa
Estrella de la guerra, estrella del amor, estrella del potencial
Portador de la Luz

Paul NS
Archierus IML
IML – Perú